"Queremos manifestar con claridad
nuestra condena al terrorismo, independientemente del origen que tenga. Las
acciones violentas que tienen como objetivo intimidar a la población civil
o suplantar al pueblo con acciones individuales que este debe desarrollar, sólo
pueden alcanzar la incertidumbre y el repudio popular." Es el
claro enunciado aprobado en nuestra Octava Conferencia Nacional de
Guerrilleros, en abril de 1993, muestra de nuestra concepción política y
nuestros principios éticos y morales frente al tema.
Este 11 de septiembre, bautizado por la gran
prensa como "martes negro"-señal de racismo-, varios comandos
suicidas arremetieron contra los símbolos estadounidenses, en una
impensable acción terrorista que dejó miles y miles de muertos, aunque las
autoridades gringas no han revelado el número aún. Será la vergüenza,
por haber inspirado con sus políticas imperiales de corte terrorista esta
condenable acción, donde el gran perjudicado es el pueblo estadounidense?.
La sociedad estadounidense, en su mayoría
desinformada de la realidad por el papel de los grandes medios de comunicación
y sumida en el aparente confort del consumismo, reacciona indignada contra
los ataques, con toda la razón del mundo. Pero
quienes son los responsables? Su propio gobierno, su Estado imperial que siembra
muerte y violencia en todo el globo terráqueo y asfixia por todos los medios
las luchas de los pueblos por su autodeterminación.
A este pueblo, que despierta ante una realidad
creada por las políticas de su Estado, la llamamos a exigir sus derechos. Que
su gobierno le de las explicaciones sobre el porque son víctimas de esas
condenables acciones, que nunca serán justificadas por los luchadores
populares. A esa sociedad expresamos nuestra solidaridad de pueblo que lucha,
por sus derechos fundamentales, con las armas en la mano, porque no han dejado
otra opción.
Es la primera vez en la historia que ocurren
atentados de estas magnitudes al interior de los Estados Unidos, que en medio
de su prepotencia militar, nunca se imaginó que esto sucedería. Las
consecuencias son predecibles, si antes se inventaban los pretextos para
intervenir en cualquier lugar de la tierra, ahora el ataque y destrucción de
sus símbolos de poder les permitirá exigir al mundo su total arrodillamiento,
en la ayuda contra lo que denominan la primera guerra de este siglo.
Su objetivo: Los pueblos del mundo
Ya se expresan aberraciones que se pensaban
superadas en el llamado mundo "civilizado". Racismo, los árabes
estadounidenses reciben agresiones y mal trato, -que van desde los insultos
hasta el apedreamiento y las amenazas de muerte- por el sólo hecho de ser árabes.
Esto ocurre también en otros países.
Macartismo político, extendido a todo el mundo,
todo aquel que mantenga una actitud política digna en oposición a los
designios imperiales, es considerado enemigo y terrorista. Claramente lo dijo
la Senadora por NY y ex primera dama Hillary Rodham Clinton "El resto del
mundo debe entender: Si no están con nosotros, están contra nosotros."
La clásica "ley del embudo".
Desatan una verdadera "cacería de brujas"
y declaran la guerra. Pero a quién?
A los que ellos mismos formaron, armaron y
enriquecieron en la etapa de la guerra fría?
O, a los responsables de la política que, en
una absurda y calculada demostración de poderío militar, lanzaron bombas atómicas
contra Hiroshima y Nagasaki?
O, a los que promovieron las matanzas y el
intento de exterminio de los vietnamitas, de los coreanos, de los camboyanos?O,
a quienes impulsan el sionismo como forma de expropiar y acabar con el pueblo
palestino?
O, a aquellos que se inventaron la doctrina de
la seguridad nacional en años no muy lejanos, sustento del terrorismo de
Estado en América Latina y que todavía vivimos en Colombia?
O, a los que prohijaron las dinastías
sangrientas en Centroamérica y el caribe?
O, a los Kissinger y compañía, que guiaron la
bestia militar chilena, para acabar con un gobierno, el de Salvador Allende,
legítimamente constituido?
O, a los propios gringos, que organizados en
grupos facistoides, se divierten cazando migrantes ilegales en la frontera con
México?
O, a las eminencias de Inteligencia que
proyectaron las invasiones contra Republica Dominicana, Guatemala, Nicaragua,
Granada y Panamá, entre otros?
O, a quienes dirigieron y efectuaron los
ataques en todo el planeta, desde América hasta Europa, Asia y África, en
las guerras y atentados del imperio.?
O, a la industria bélica estadounidense,
presente en el 99.9% de los hechos sangrientos y violentos del orbe.
O, y quizás sea lo más seguro, contra los
pueblos del mundo que luchan de una u otra forma, según crean o puedan, por
una sociedad justa, por una vida digna, por sus derechos fundamentales, por su
soberanía?
Ya aletean los buitres de la guerra, sobre el
dolor y desastre de los estadounidenses, para buscar una mejor tajada de la
explotación del mundo, desde los propios gringos hasta los rusos, pasando por
la Europa agrupada en la OTAN. Vendrán las presiones, en la supuesta guerra
contra el terrorismo, para beneficiarse política, económica y militarmente.
Y en ese aleteo intentan montarse los
militaristas colombianos, para justificar la guerra, para atizar la
confrontación, despotricando contra el proceso de diálogos e insistiendo una
vez más en arrasar a sangre y fuego a los colombianos y colombianas que nos
atrevemos a oponernos a sus siniestros designios capitalistas neoliberales de
miseria, hambre y represión.