¡ES LA GUERRA!
Comunicado del Comité Central del PCE(r)
El júbilo se ha
extendido como un reguero de pólvora entre los oprimidos y resistentes de todo
el mundo al ver en directo cómo caen por los suelos dos grandes símbolos del
poder imperialista: el financiero y el militar, las torres de Manhattan y el
Pentágono; ahora los yanquis conocen de primera mano lo que sienten los iraquíes,
libios, yugoslavos o palestinos cuando desde aviones con misiles descargan la
muerte sobre ellos. Y la guerra sólo acaba de empezar. Como viene advirtiendo
repetidamente nuestro Partido, todas las contradicciones en el mundo se han
exacerbado hasta el límite y los mecanismos globalizadores “de control” a
los que se venían aferrando los capitalistas han saltado por los aires. Y no
puede ser de otra manera si pensamos que la situación de crisis general del capitalismo, la sobreexplotación a
que somete a la clase obrera y los pueblos y la feroz competencia
interimperialista hacen inevitables el enfrentamiento abierto, la guerra y, en
última instancia, la revolución.
Estamos
de acuerdo con los plumíferos del capital: el 11 de Septiembre de 2001 pasará
a la historia. Y no porque por primera vez en su sangrienta trayectoria
imperialista, los EE.UU. hayan tomado un poco del veneno que aplican a los demás
para imponerles su “nuevo orden internacional”, sino porque ha
empezado a imponerse la dinámica de guerra a que nos conducía el
enfrentamiento entre las grandes potencias por un nuevo reparto del mundo. Lo
ocurrido en EE.UU. es el resultado de la escalada bélica y militarista en que
están embarcados los imperialistas. ¿Pensaban acaso que los pueblos iban a
permanecer pasivos ante sus crímenes, que no iban a utilizar esa misma dinámica de guerra para defenderse de todos los atropellos y las
matanzas que sufren? En este sentido, poco importa quiénes han sido los
ejecutores de la acción contra los yanquis: lo principal es que nos ha situado
de forma clara y abierta ante el escenario en que a partir de ahora se van a
desenvolver los conflictos políticos, sociales y económicos en el mundo: la
guerra abierta.
Es verdad que, tal como nos viene anunciando, el imperialismo va a acelerar
los planes de aniquilación de la resistencia de los pueblos y de represión
contra el movimiento obrero y popular y sus organizaciones de vanguardia; pero
en la lucha por el reparto de los despojos, los buitres imperialistas acabarán
devorándose entre sí: una nueva conflagración mundial de devastadoras
consecuencias está servida. A la clase obrera y a los pueblos del mundo nos
esperan grandes sufrimientos y penalidades; sin embargo, y a pesar de la
ofensiva terrorista del capitalismo internacional y de la gran carnicería que
preparan, el 11 de Septiembre también ha demostrado que al imperialismo se le
puede hacer frente y se le puede vencer.
¡Preparémonos en todos los terrenos para transformar la guerra
imperialista en guerra civil revolucionaria!
Partido Comunista de España (reconstituido)
12 de
Septiembre de 2001